La historia detrás de La iaia Maria

Un proyecto nacido del cariño por una casa familiar, del respeto por la historia y del deseo de devolverle la vida a un rincón con alma.

Guillermo y su hijo, propietarios de La iaia Maria, apartamento turístico en el centro histórico de Gandia
El propietario

Soy Guillermo,
y esta es nuestra historia

Estoy detrás de este alojamiento desde el primer día: desde cuando no era más que una idea y cuatro paredes heredadas, hasta hoy, cuando cada huésped que cruza la puerta me confirma que mereció la pena.

En 2017 heredé la casa de mi abuela en el centro histórico de Gandia. Se encontraba en un estado muy deteriorado, pero en lugar de venderla, decidí devolverle la vida. Con mucha ilusión, la ayuda de personas que confiaron en mí y prácticamente sin recursos, emprendí una rehabilitación que fue mucho más que una obra: fue una manera de conservar una parte de nuestra historia familiar.

La casa, construida en el siglo XIX por mi bisabuelo, se rehabilitó intentando respetar al máximo su esencia original. Hoy la gestiono junto a mi hijo Guillermo, con el mismo respeto, dedicación y cariño con el que nació. Para nosotros, no es solo un apartamento: es una casa recuperada con historia, memoria y corazón.

Cada rincón guarda el esfuerzo de muchos años y el deseo de mantener vivo el carácter de una casa con alma y el recuerdo de mi familia. Para nosotros, no es solo un alojamiento: es una casa recuperada con historia, memoria y corazón.

— Guillermo · Propietario y nieto de la iaia Maria
Mosaico del pavimento hidráulico original del siglo XIX restaurado - La iaia Maria Gandia
El suelo con memoria
The floor with a memory
Le sol qui se souvient

El pavimento hidráulico del siglo XIX

The 19th-century hydraulic floor

Le carrelage hydraulique du XIXe siècle

Cuando rehabilité este alojamiento, algo me llamó la atención y quisimos conservarlo con esmero: unas baldosas de colores, rotas algunas, cubiertas de polvo otras, pero con una belleza inconfundible. Eran baldosas hidráulicas, testigos mudos de un siglo de historia.

When I renovated this place, something caught my eye and we made sure to preserve it with care: colourful tiles, some broken, some covered in dust, but with an unmistakable beauty. They were hydraulic tiles, silent witnesses to a century of history.

Lorsque j'ai rénové ce logement, quelque chose a attiré mon attention et nous avons voulu le conserver avec soin : des carreaux colorés, certains cassés, d'autres couverts de poussière, mais d'une beauté incontestable. C'étaient des carreaux hydrauliques, témoins silencieux d'un siècle d'histoire.

Este tipo de baldosa, típica del modernismo de finales del siglo XIX, vivió su época dorada en gran parte del levante mediterráneo durante los años 20 y 30. En aquel entonces, tener suelo hidráulico en casa era sinónimo de estatus y buen gusto. Las familias con renombre adornaban sus estancias con estos pavimentos artesanales, fabricados con una prensa hidráulica que compactaba la pieza sin necesidad de cocción (de ahí su nombre). Hoy, frases como «tiene suelo hidráulico» siguen evocando calidad y categoría.

This type of tile, typical of the Modernisme style of the late 19th century, lived its golden age across much of the eastern Mediterranean coast of Spain during the 1920s and 30s. Back then, having a hydraulic floor at home was synonymous with status and good taste. Prominent families adorned their rooms with these handcrafted pavements, made with a hydraulic press that compacted the piece without firing it (hence the name). Today, phrases like "it has a hydraulic floor" still evoke quality and class.

Ce type de carreau, typique du modernisme de la fin du XIXe siècle, a connu son âge d'or dans une grande partie du littoral méditerranéen espagnol durant les années 20 et 30. À l'époque, avoir un sol hydraulique chez soi était synonyme de statut et de bon goût. Les familles en vue ornaient leurs pièces de ces pavements artisanaux, fabriqués avec une presse hydraulique qui compactait la pièce sans cuisson (d'où son nom). Aujourd'hui encore, l'expression « avoir un sol hydraulique » évoque qualité et prestige.

Pero no todo el mundo es consciente del patrimonio que pisa. Por desgracia, muchas de estas joyas terminan en contenedores de obra, sustituidas por parqué o gres por razones de coste o desconocimiento. Por suerte, la idea de conservar parte de la memoria de mi familia me llevó a tratar de conservar y limpiar con esmero todas las que pudimos.

But not everyone realises the heritage they're walking on. Sadly, many of these gems end up in construction skips, replaced by parquet or tiles for reasons of cost or simply not knowing better. Fortunately, the wish to preserve part of my family's memory led me to carefully save and clean every one we could.

Mais tout le monde n'est pas conscient du patrimoine qu'il foule. Malheureusement, beaucoup de ces trésors finissent dans des bennes de chantier, remplacés par du parquet ou du grès pour des raisons de coût ou par méconnaissance. Heureusement, le désir de préserver une part de la mémoire de ma famille m'a poussé à conserver et nettoyer avec soin tous ceux que nous avons pu sauver.

Las baldosas que hoy pisas en este alojamiento formaron parte de las diversas estancias de la casa de mi abuela. Cada una ha sido limpiada, pulida y restaurada a mano, respetando sus «heridas de guerra» — pequeñas faltas o desgastes que les ha regalado el paso de cien años de pisadas. Porque no queremos borrar su historia, sino compartirla contigo.

The tiles you walk on today in this apartment once belonged to the various rooms of my grandmother's house. Each one has been cleaned, polished and restored by hand, respecting its "battle scars" — small chips or wear left behind by a hundred years of footsteps. Because we don't want to erase its history, we want to share it with you.

Les carreaux que vous foulez aujourd'hui dans ce logement faisaient partie des différentes pièces de la maison de ma grand-mère. Chacun a été nettoyé, poli et restauré à la main, en respectant ses « cicatrices de guerre » — petits éclats ou usures que lui ont offerts cent ans de pas. Parce que nous ne voulons pas effacer son histoire, mais la partager avec vous.

Así que cuando te alojes con nosotros, recuerda: lo que llevas bajo los pies no es solo un suelo bonito. Es un fragmento de la vida de mi familia, de una época artesana y modernista. Y que ahora, gracias a este pequeño trabajo de rescate patrimonial, sigue viva.

So when you stay with us, remember: what's beneath your feet is not just a pretty floor. It's a fragment of my family's life, of a craftsman's and modernist era. And now, thanks to this small work of heritage rescue, it lives on.

Alors, lorsque vous séjournerez chez nous, souvenez-vous : ce que vous avez sous les pieds n'est pas seulement un beau sol. C'est un fragment de la vie de ma famille, d'une époque artisanale et moderniste. Et qui, aujourd'hui, grâce à ce petit travail de sauvegarde patrimoniale, continue de vivre.

La iaia Maria

Un homenaje a
mi abuela María

Este alojamiento es también un pequeño homenaje a mi abuela María —la iaia Maria— cuya presencia sigue muy viva en este proyecto. Conservo con especial cariño esta foto suya junto a mí en mi cuarto cumpleaños, símbolo del origen de todo esto y del vínculo emocional que da sentido a esta casa.

Cuando los huéspedes me escriben diciendo que se han sentido como en casa de la abuela, sé que hemos conseguido lo que buscábamos. No un hotel. No un apartamento más. Una casa con alma, recuperada con cariño, que ahora compartimos contigo.

Guillermo con su abuela María, la iaia Maria, en su cuarto cumpleaños - La historia del apartamento de Gandia

Guillermo y la iaia Maria · Gandia, 1974

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